Apareció cuando tenía que aparecer. Había ganado sus dos partidos ante Corea del Sur y Finlandia, sí, pero la Selección no había jugado del todo bien. Sin embargo, ante Francia, el bicampeón olímpico, sacó su mejor vóley y carácter para ganar 3-2 (28-26, 25-23, 21-25, 20-25 y 15-12), eliminar a un durísimo rival y pasar a octavos del Mundial de Filipinas, donde espera rival.
Argentina tenía en cuenta dos ítem clave: había ganado Finlandia (3-1 a Core), con lo cual estaba obligada a no especular, y si no jugaba por fin su mejor vóley, contra Francia se despedía del Mundial. Perder por tie-break le podía alcanzar pero había que sacar cuentas en cuanto a los tantos respecto de los finlandeses. Entonces, mejor dejar la calculadora en el bolso…
Con un gran final, que incluyó un puntazo de Palonsky en la cara de Theo, un bloqueo clave de Zerba y la contra del final del entrerriano Vicentín, la figura y goleador con 22 puntos, la Selección ganó 15-12 el quinto y, con global de 3-2, quedó arriba en la zona C para avanzar a octavos de final.






