A 11 meses del estallido del escándalo protagonizado por la jueza Julieta Makintach, descubierta su participación en la producción de un documental que pretendía contar las alternativas del debate donde se debía decidir si hubo responsabilidades penales por la muerte de Diego Armando Maradona, hoy a las 10 comenzó el segundo juicio, otra vez con siete imputados sentados en el banquillo de los acusados.
El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
“Queremos un juicio eficaz y sin dilaciones. La prueba abruma y la expondremos una vez más de distintos modos para que, de una vez y para siempre, los acusados respondan por lo que debieron haber hecho y no hicieron”, sostuvo a LA NACION Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro, quien con su colega Cosme Iribarren estará a cargo de la acusación pública.
Tras el escándalo del proyecto audiovisual que, según las pruebas presentadas por el Ministerio Público Fiscal, se iba a llamar Justicia Divina, el primer juicio fue declarado nulo por los jueces Verónica Di Tommaso y Maximiliano Savarino, los dos colegas de Makintach que integraban el TOC N°3 de San Isidro. Se debió sortear un nuevo tribunal.






