Este domingo falleció a los 83 años el poeta y cantor Jorge Méndez, quien residía en Oro Verde.
Antes de cumplir veinte años, Méndez ya había sembrado su nombre en el cancionero popular con esa “Canción del jornalero”, himno de dignidad que cruzó Cosquín en 1965 como un relámpago y lo instaló para siempre entre los grandes. Desde entonces, su voz y su guitarra se enlazaron con la historia del folklore argentino en los años de mayor esplendor. No fue un destello pasajero, sino un fogón persistente: una llama que iluminó con la misma fuerza la memoria del pueblo y el horizonte de los soñadores.
Obras como “Canción de Puerto Sánchez”, “Puentecito de la Picada”, “El viejo Aguará” o “Palabras al Principito” son parte del ADN musical de la región. Algunas de ellas traspasaron fronteras y lenguas: Puerto Sánchez fue traducida al inglés, al alemán y al guaraní -entre otros tantos idiomas-, como si el Paraná hubiera extendido sus brazos líquidos hacia otros continentes.
Jorge Méndez es y será de los grandes cantautores entrerrianos de la historia de esta provincia. Nacido en Paraná el 10 de Agosto de 1942, su primera inclinación artística fue hacia la poesía y luego siguió con el canto y la guitarra. De allí en más concretó una trayectoria brillante, coherente y siempre comprometida con su pueblo en poesía, canciones y palabras.






