César Roberto Cepeda, vecino de Lucas González y empleado de Enersa, enfrentará desde este martes un juicio por jurados en Nogoyá por la denuncia de abuso sexual contra sus dos sobrinas, que tenían 3 y 6 años al momento de los hechos. La causa llega tras una larga serie de apelaciones y con medidas de restricción de acercamiento vigentes.
El debate está previsto hasta el 1 de julio y será coordinado por el juez técnico Dardo Tórtul. Allí, la acusación pública y la defensa expondrán sus pruebas ante el jurado popular, que deberá evaluar las hipótesis sobre un caso de extrema gravedad que mantuvo en vilo a la familia durante años.
Según publicó Análisis, la denuncia comenzó a tomar estado público en 2023, cuando el padre de las niñas decidió hablar por las demoras judiciales. En ese momento recordó que los abusos habrían ocurrido en la casa del acusado y su esposa, hermana de la madre de las menores, mientras las niñas quedaban al cuidado de sus tíos maternos durante la cuarentena.
En 2022, el entonces juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, había elevado la investigación a juicio oral común. Esa resolución fue confirmada en instancias superiores, pero luego el Superior Tribunal de Justicia la revirtió a partir de un planteo de la defensa, encabezada por Walter Martínez, que pidió retrotraer las actuaciones y encauzar el expediente como juicio por jurados.
Ese giro procesal demoró varios años más la llegada al debate. El año pasado, la jueza subrogante de Garantías de Nogoyá, María Gabriela Tepsich, volvió a remitir la causa a juicio bajo la modalidad que había reclamado la defensa.
“Estamos tranquilos, con todas las pruebas. Es lo que esperamos hace seis años”, dijo A.N., padre de las niñas, en diálogo con este medio. También señaló que el 1 de julio se cumplirán seis años desde la primera denuncia y cuestionó las sucesivas apelaciones que estiraron el expediente.





