De chico siempre tuvo el norte claro. Juan Ignacio Cane quería ser actor. Desde las primeras obras de teatro en el colegio Marista a formar parte de una de las series más exitosa como fue la de Luis Miguel. El periplo fue largo, duro, muchas veces hubo que remar contra la corriente, pero nunca bajó los brazos. En ese recorrido repartió pizza con una moto, vendió empanadas, cubanitos y se presentó en todos los castings que podía.
En diálogo con “La Mañana de la 104.9” el actor e hincha de Newell´s habló de sus dos pasiones, la actuación y la lepra rosarina. “El verdadero trabajo del actor, es buscar trabajo” sentenció.
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