El Concejo Municipal de Rosario tiene en estudio un proyecto que pone en debate dos temas sensibles: dejar sin efecto la ordenanza que prohibe la venta de alcohol entre las 23 y 8 hs fuera de los establecimientos y la desregularización en el expendio de bebidas energizantes. No se encontró evidencia empírica concluyente que demuestre que la limitación horaria haya producido una reducción significativa en las problemáticas sociales que se pretenden abordar», argumentó el autor del proyecto, el concejal libertario Lautaro Nahime Enríquez, quien señaló que hace falta más control, particularmente en los barrios alejados del centro. Para el oficialismo, no obstante, la liberación en el consumo significaría un «retroceso» del abordaje estatal en la materia. El polémico proyecto quedó en estudio de la comisión de Gobierno y no reunió el consenso necesario para su avance al recinto.
La norma que establece un tope a la venta de alcohol en comercios durante el horario nocturno fue sancionada en 2004 a propuesta del actual diputado nacional kirchnerista y expresidente del Concejo, Agustín Rossi. Merced a la norma, la venta de alcohol tiene una veda entre las 23 y las 8. Sólo permite el expendio en bares, restaurantes y discos o locales nocturnos.
Pero la norma, con el cambio de hábitos, entró en tensión. De la mano de las «previas» y «juntadas» de jóvenes el consumo del alcohol se instaló en el horario nocturno y hasta muchos comerciantes se quejaron de que su vigencia tiene efecto relativo. La salida a cervecerías con banquetas en las calles y cualquier servicio de cadetería puede abastecer de alcohol a quien lo solicite por una app en el celular.
En su momento, el propio Rossi aclaró su pretensión respecto de los ealcances de su proyecto: «El proyecto no pretende resolver el tema del alcoholismo, sino que intenta aportar al ordenamiento de la noche en Rosario», dijo Rossi, tras lo cual señaló que se buscaba «que se cumpla la restricción de la venta de bebidas alcohólicas a menores».
Ahora, su continuidad ingresó en el debate entre las bancas del Palacio Vasallo. La ordenanza 7.630 establece la prohibición para el expendio de alcohol a minimercados, almacenes, granjas, supermercados, vinerías fuera de sus establecimientos, y en los casos de pizzerías o rotiserías debían adoptar la modalidad de envío a domicilio.
El concejal Lautaro Enríquez, autor de la iniciativa, argumentó que no se encontró evidencia empírica concluyente que demuestre que la limitación horaria al expendio de bebidas alcohólicas haya producido una reducción sostenida y significativa de los niveles de violencia, criminalidad o problemáticas sociales que se pretenden abordar.
Fuente: La Capital






