Rodriguez Allende: «Se llevó en ese accidente el secreto de la familia Gill»

En una nota exclusiva brindada a División Noticias, Marcos Rodríguez Allende quien asume como nuevo abogado querellante con el objetivo de dar un nuevo impulso y, finalmente, ofrecer una respuesta a la madre de Margarita Gallego.

La última vez que se vio con vida a la familia Gill fue el 13 de enero de 2002 en Crucecita Séptima, departamento Nogoyá. Se trata de la desaparición de seis personas en democracia: un matrimonio y sus cuatro hijos menores.

Consultado sobre la labor de Gustavo Acosta y Sebastián Gallino, el nuevo abogado querellante Rodriguez Allende, comentó: «Si bien yo destaco la labor del Dr. Gustavo Acosta, como lo hago permanentemente, yo no puedo evaluar con la profesionalidad que debe merecer la actuación del doctor, quien fuera juez de instrucción, el Dr. Gallino, porque no tengo la precisión o la exactitud como para hacer una evaluación, si fue buena, mala, poco o nada. Lo que sí puedo decir, que lamentablemente lo he destacado, hubo ventanas temporales tan pronunciadas. Fíjese lo siguiente: estamos hablando que esta familia desaparece el 13 de enero del 2002. Correcto, sí. Pasaron tres meses, abril del 2002, recién se hace una primera exposición por parte de la madre de Margarita Gallego, poniendo en noticia a funcionarios policiales de Nogoyá una supuesta desaparición de la familia, que se ausentaron del campo. Es decir, ya pasaron tres meses. Después pasaron muchos meses más para realizar los primeros procedimientos en el campo. Y después pasaron muchos meses más para hacer los primeros estudios. Es decir, se ha perdido mucho tiempo, se han dejado ventanas temporales muy importantes que conspiran nuevamente con todo este proceso o con toda esta investigación. Así que bueno, yo creo que con el tiempo podré hacerle un análisis más exhaustivo y le podré dar una respuesta más precisa a su pregunta.”

En la entrevista realizada en el noticiero de Canal 4, Marcos Rodriguez Allende, habló sobre el fallecimiento en un accidente de Alfoson Goette, de quien era propietario del campo: «Creo que se llevó en ese accidente el secreto de lo que pudo haber pasado con la familia Gill Gallego. Estoy convencido de eso. Esto hace que sea más complejo toda esta cuestión, ¿no? Esto hace que conspire con la investigación. Esto hace que, lamentablemente, sea un obstáculo más para lograr encontrar a esta familia. Pero bueno, creo que todavía estamos a tiempo. En este sentido, lo único que nos juega a favor, más allá de todo el tiempo pasado, es la nueva tecnología con la que podemos contar hoy, para poder realmente hacer un rastrillaje como corresponde en el campo en donde trabajaba la familia Gil Gallego.”

Deja una respuesta