Emma tiene seis meses y es de Gualeguaychú. Sufre y una Miocardiopatía Dilatada Severa, una enfermedad poco frecuente que fue detectada apenas nació y que demandó que fuera derivada de urgencia al Hospital Materno Infantil San Roque. Estuvo 25 días en Terapia Intensiva y logró el alta, pero en un control encontraron que había desmejorado. Ahora, espera prácticamente un milagro para seguir viviendo.
“Nació como cualquier bebé y venía todo bien. A la hora de la cesárea, escuché que no lloraba y me señalaron que era normal. En la habitación, me enteré de algo diferente. Me dijeron que es muy raro y de a poco fui aprendiendo gracias a la enseñanza de los médicos”, resaltó Lorena, la mamá de la niña en contacto con el Nueve. Y explicó: “Ella tiene el corazón de una nena de 12 años, es muy grande para su cuerpo y a su vez bombea muy lento”.
Lorena apuntó que es probable que toda la infancia de Emma transcurra entre médicos y hospitales: “Ella necesita un trasplante, pero no es nada fácil. Hoy vive gracias a las drogas que ayudan a que siga. Se le agota el tiempo, esta operación es nuestra esperanza”.






